Relatos en cadena

Con este amargor tan extraño que va consumiendo mi honradez, cada vez que tengo que elegir un microcuento ganador y que nunca es el que mi conciencia me dicta, sino el que mejor le conviene a la sociedad mercantil. Que bajo las intenciones culturales se camufla para negociar la literatura según su interés. No conformándose, le dan publicidad a bombo y platillo para aparentar profesionalidad. Pero esta vez me negaré a seguir saboreandola mierda de la falsedad porque enviaré este microcuento anónimamente a mis jefes; seguro que este no ganará, pero al menos sabrán que la semilla ya está sembrada. (Manuel Cas)

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Dehemencia senil

Esta mañana he vuelto a encontrar la tapa del váter levantada, la luz encendida, olor a loción de afeitar, el cierre de la ducha abierta y la toalla tirada ocultando sus zapatillas; como el hacía habitualmente.

Pero esta vez dejé la cámara de vídeo grabando. Al principio, me causaba escalofriós el ver que cada mañana se repetía aquel caos. Antes de morir mi marido fue muy ordenado hasta que esa enfermedad le afectó, olvidándose de todo. Le reprimía a cada instante hasta que llegué a acostumbrarme.
Pensaba que era su espíritu, hasta que vi en la filmación como yo misma era la que lo hacía y me eché a llorar. (Manuel Cas)
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Chiribitas de amor

Aunque tú  no me lo diga,

Yo sabre que es de tu vida,


Andaré por tus caminos

Para ser tu único destino

Quiero mirar desde tus ojos

Y hacer de ti mi eterno antojo

Voy a escribir balada nueva.

Para que a tu cuerpo se mueva

Castigando tus sentido

Al compás de mis latido


Quiero bailar contigo…

Para volar  inmensamente

En nuestro edén más reciente

Quiero bailar contigo…

Descalzándonos en el piso

Inventaremos nuevos besos

Que alentaran estos comienzos

Quiero abrazar tus sonrisas

Uniéndolas a las mías

Quiero que sepas que mi fugo

Solo En ti encuentra consuelo


Aunque tú  no me lo diga

Yo sabre que es de tu vida

Manuel Cas

Nota; este poema me lo susurro alguien al oído mientras dormía en mi sieños

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Hola

Nada es fácil sin esfuerzo

Nada es como uno quiere sin esperaza

Nada se consigue sin algo en el corazón

Todo es vano sin  decisión

Porque la vida es para vivirla con  amor

Porque el sueño hay que hacerlo eterno,

cada día en cada beso y en cada pensamiento

Nada hay sin ti que me haga caminar recto

Nada quiero si no tengo tus besos

Porque que eres mi universo y reverso

Porque eres mi vida y complemento

Nada hay sin ti, sino te tengo

M. Cas

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El periodico

Pedro, el oculista, ha salidocorriendo a comprar el periódico, Por el camino, se le salía el corazón del pecho pensando que le había tocado el premio. Nada más abrir la página de
contactos personales vio su mensaje que decía “Lo siento, pero necesito a un
hombre con fortuna. Otra vez será”

Aprovechó para mirar su boleto de lotería y al ver su número que coincidía, la alegría renació de nuevo. Se encaminó a la redacción del periódico a poner un mensaje a aquella chica decía “Me tocó el gordo doblemente, así pues, la que todo lo quiere, todo lo pierde”

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Hipocresía

– Hace ya tiempo que aquí nadie cree en los milagros-
decía el Presidente reunido en su casa con los ministros. Como van a creer
continúo:

– La masa en paro, los emigrantes, los empresarios y los
bancos, todos piden algo. Unos para cubrir sus necesidades y otros para
aumentar su capital. Sin contar con las religiones que sólo buscan confundir a
todos criticando lo que a ellos no les interesa. Cuando interrumpió  el hijo del presidente de diez años diciendo:

  Papi, creerán
cuando los más ricos compartan lo que tienen con los demás.

Todos allí rieron a carcajadas y el Presidente añadió:

-Sólo es un niño.

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Tiniebla mistica

Hace ya tiempo que aquí nadie cree en los milagros y menos en esta noche tétrica en la que buscamos al pequeño desaparecido en el bosque. Parecía que la tierra lo hubies engullido y Las gente temía encontrar a la santa compaña entre la niebla con el niño entre sus sudarios fúnebres. Las voces resonaban gritando su nombre que se perdía en el inmenso como la esperanza de encontrarlo. La luz de
la luna alumbraba los claros cuando un aullido se escucho y unos ojos deslumbrantes enrojecidos
aparecieron  de entre el follaje, tras de ello  había una loba y el niño que amamantandose mientras le crecía el pelaje

 

Mnauel cas

 

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